
Anna decide volcarse en ello preparándose desde su adolescencia estudiando en varios países de larga tradición panera convirtiéndose desde muy temprana edad en una experta del mundo del pan.
A los 26 años se lanza a abrir su propio negocio en el popular barrio de la barceloneta en Barcelona, en la que vuelca todo su saber y exigencia, llegando a utilizar como harina una procedente de Francia y elaborada según ancestrales procesos.
En el 2010 publica su exitoso libro "Pan en Casa, del Horno al Corazón"